¿Soy un micromager aunque no me doy cuenta?

Muchos dueños de negocios y líderes no se dan cuenta de que son microgestores. Cuando nos convertimos en dueños de negocios, generalmente agregamos nuevo personal por necesidad. Todo lo demás lo aprenderemos a medida que avanzamos … ¿verdad?

¿Qué es la microgestión?

Un micromanager extremo es el dueño o gerente del negocio que supervisa excesivamente a los empleados. Incluso los detalles más pequeños tienen que ser revisados. La microgestión en diversos grados es más común de lo que piensas.

¿Cómo se crean los estilos de microgestión?

 1. Falta de confianza

La falta de confianza es uno de los mayores factores en la microgestión. Los líderes creen que nadie puede hacer la tarea en particular tan bien como ellos.

2. Miedo al fracaso

El miedo al fracaso puede alimentar estos comportamientos. El personal podría no darse cuenta de cuánto está en juego.

3. Estar involucrado en cada problema

Algunos creen que un buen liderazgo significa “Cuando mi personal tiene un problema, vienen a mí para solucionarlo”.

4. Expectativas poco claras

El desarrollo del liderazgo no es deliberado con expectativas claras y resultados medibles.

Antes de que te des cuenta, tu personal se vuelve dependiente de ti para mantener el negocio en funcionamiento. Independientemente de la situación, a medida que el negocio crece, en algún momento el ancho de banda de un líder no puede atender una gran cantidad de tareas.

El personal de una empresa es uno de sus activos más valiosos; a veces pasamos por alto el impacto en la moral al no dar a las personas la autonomía para realizar un trabajo de rutina.

Cómo dejar de administrar a tu equipo

Necesitas dar un salto de fe en tu equipo. Reconoce tus miedos. Comparte tu deseo de crear un entorno donde confíes en tu capacidad de tomar más decisiones sin tu participación en cada paso del camino. Juntos, identificaz expectativas claras entre cada uno.

Como Chair de Vistage, lidero un grupo de directores ejecutivos y dueños de negocios de alto rendimiento que crean culturas organizacionales que desafían y confían a los empleados para hacer crecer exponencialmente sus empresas más allá de las capacidades de cualquier persona.

¿Qué han hecho otros CEO para detener la microgestión para crear equipos de alto rendimiento?

Empieza por mirarte en el espejo. Y plantéate estas preguntas:

  • “¿Qué puedo hacer para demostrar mi confianza en los miembros del equipo?”
  • “¿Con qué eficacia estoy contratando y reteniendo empleados que se alinean con la cultura que estoy tratando de crear?”
  • “¿Qué comportamientos estoy mostrando o habilitando que impiden que mi equipo alcance su máximo potencial?”

Prueba el ejercicio de la lista 100

A continuación se muestra un ejercicio que mis CEOs de Vistage encontraron útil para identificar y reducir intencionalmente los hábitos de microgestión.

Objetivo: Crear claridad para que los miembros del equipo puedan tomar decisiones más efectivas al reducir la dependencia del líder.

En tu próxima reunión de personal, solicita a tus reports directos que creen una lista de al menos 100 elementos que actualmente necesitan tu aprobación. Siéntate en silencio.

¿Qué le dice esta lista sobre sus hábitos de microgestión? Sí, probablemente deba ser incluido en una decisión de compra de 100,000€. Pero, ¿realmente necesitan preguntar el sabor de las cápsulas de café?…

Ahora, informa a tu equipo de que necesitas su ayuda. Como su líder, es hora de un cambio de paradigma. Los contrataste por su experiencia y conocimientos. Deseas empoderarlos para que tomen mejores decisiones sin buscar siempre tu aprobación.

Califica cada línea de decisiones:

“A = Solo yo puedo tomar la decisión”

“B = Puedes tomar la decisión después de discutirlo conmigo”

“C = Tomas la decisión por tu cuenta”

Ponte a prueba para delegar más decisiones en tu personal.

Sé honesto y vulnerable. Pregúnta a tu personal, “¿de qué otra forma me estoy interponiendo en el camino de tu éxito?” “¿Cómo puedes ayudarme a reconocer cuando estoy microgestionando?”

Conserva este diálogo abierto como un elemento de tu agenda con tu personal. Cuando surjan desafíos, combate el impulso de resolver el problema. En cambio, alienta al equipo a colaborar y encontrar soluciones sin tu micro-participación. Imagina cómo cambiará tu día de trabajo cuando puedas pasar más tiempo trabajando “en el negocio” y menos tiempo atrapado en microgestión “para el negocio”.

Este artículo se publicó primero en Vistage US. Puedes leer la versión en inglés aquí.