No seas un héroe: retrato del “superlíder” que obstaculiza en lugar de ayudar al crecimiento empresarial

Vivimos en una cultura que adora a los héroes, en la que la fuerza individual, el éxito y el logro se elevan como ideales que emular y deificar. Desde estrellas de cine a cantantes o hasta campeones deportivos y políticos, nos sentimos naturalmente atraídos por aquellos que parecen sobrehumanos.

La idea del héroe solitario, el que se considera más capaz, más dedicado y más poderoso que el resto de nosotros, a primera vista parece una imagen totalmente positiva, tanto en los cómics como en el mundo empresarial. ¡Al igual que Superman, el superlíder puede salvarnos, inspirarnos y llevarnos al gran éxito!

En el pasado, probablemente había algo de verdad en esto. Los líderes icónicos como Henry Ford o John D. Rockefeller eran líderes autocráticos con gran singularidad de enfoque. Tomaban las decisiones y también tenían la última palabra, pero vivieron en un momento completamente diferente.

El mundo empresarial actual es mucho más complejo y no importa lo brillante sea una persona, simplemente no puede hacerlo todo. De hecho, al intentarlo, puede obstaculizar el crecimiento en lugar de promoverlo. Y en lugar de comprometerse, corre el riesgo de alienarse. Y en lugar de trabajar para vivir, vivir para trabajar.

Entonces, ¿cómo es exactamente un superlíder? ¿Qué problemas derivan del liderazgo heroico? Y, ¿ cómo puedes cambiarlo?

La anatomía del héroe

El superlíder tiene muchos rasgos positivos. La dedicación, el amor por el negocio, el impulso y la pasión por hacer las cosas son fundamentales para el crecimiento de la empresa. A menudo, la empresa no habría sobrevivido tanto tiempo sin su tenacidad. Pero tampoco están exentos de defectos. Algunos:

Microgestión o micromanagement

A los líderes héroes les gusta la microgestión. Y mucho. Temen que sin su constante supervisión y atención a los detalles, algo pueda pasar que no les guste. Resumiendo, no confían del todo en nadie para completar las tareas según sus exigentes estándares.

A mi manera o a la calle

Los superlíderes a menudo encarnan un estilo de gestión autocrático. En lugar de estar abiertos a la colaboración, piensan que saben mejor lo que hay que hacer y la manera de hacerlo. Como líderes, creen que deberían tener todas las respuestas a todos los problemas y, por lo tanto, su palabra es definitiva. Toman decisiones unilateralmente, esperan que sean confirmadas y que no se cuestionen.

No sin mí

Una característica clave de los súper líderes – héroes es que se convierten en el conducto imprescindible para todas las relaciones clave con proveedores y afiliados. Toda conexión comercial tiene que pasar por ellos.

Abierto todas las horas

El superlíder no duerme. O lo hace, pero al igual que Clark Kent se transforma en Superman en cuestión de segundos o Bruce Wayne se convierte en Batman, el líder heroico siempre está listo para la acción. Responden a correos electrónicos a todas horas, trabajan de lunes a domingo (y noches) y nunca dejan de estar pendientes del negocio. El trabajo es a menudo su foco principal, incluso en detrimento de otros aspectos de su vida.

Yo, yo y yo

Los superlíderes desconocen el significado de la palabra “delegar”. Intentan hacerlo todo por sí mismos y si le pasan algo a regañadientes a otra persona, en realidad no lo dejan ir (microgestión, ¿recuerdas?). Sus expectativas respecto a sí mismos son increíblemente altas: sienten que deberían poder hacerlo todo.

El problema del líder del tipo héroe

Mirando la lista anterior, no es difícil ver cuáles son las posibles dificultades. A menos que puedas volar a la velocidad del rayo y estar en todas partes a la vez … ser un héroe es agotador, estresante y, en realidad, insostenible.

Desde perjudicar al sueño hasta aumentar las hormonas del estrés como el cortisol (que si se prolonga puede contribuir a una diabetes tipo 2 y a padecer una enfermedad cardíaca), trabajar intensamente durante largos períodos no es bueno para la salud. Es probable que provoque agotamiento, o peor, un problema de salud crónico.

Si nunca te apagas, no solo te afecta a ti, sino también a tus personas más cercanas. Las relaciones familiares pueden sufrir o incluso romperse, y como resultado de la constante presión y distracción, podrías llegar a perderte las cosas que te gustaría disfrutar .

Y también están las personas que te rodean en el trabajo. Si constantemente microgestionas, no le das ningún espacio para respirar. En particular, no los haces sentir dignos de confianza ni valorados. Esto puede hacer que tus empleados se sientan infelices o frustrados. En definitiva, puede tener un efecto realmente adverso sobre la productividad de tu empresa.

Los líderes más efectivos facilitan el crecimiento de las personas que los rodean; saben que las grandes ideas pueden provenir de cualquier persona, por lo que les dan a los miembros del equipo la oportunidad de compartir y colaborar. También saben que las personas generalmente prosperan cuando se les da la responsabilidad y se confía en que se hagan cargo. Por el contrario, los super líderes a menudo pueden pasar por alto el talento o la habilidad, al pensar que solo ellos tienen las respuestas.

El efecto más perjudicial del liderazgo de tipo heroico recae irónicamente en lo que está tratando de mejorar: el negocio en sí. Este tipo de modelo de liderazgo no es escalable ni proporciona una base sólida para la coherencia.

Las empresas necesitan sistemas y procesos replicables para ofrecer resultados consistentes y lograr un crecimiento sostenible. Cuando una persona trata de ser y hacer todo, no hay un verdadero sistema. Si el negocio no puede funcionar sin que estés allí, tienes un problema.

Si el superlíder lo hace todo, se convierte en el activo más valioso del negocio. Entonces, ¿qué pasará cuando no estés allí? O, lo que es más importante, ¿qué sucede si quieres vender el negocio? Quizá no vale mucho sin ti, ¿es ese el tipo de empresa que quieres?

Una persona que sabe lo que es ser un superlíder es Craig Fletcher (ver vídeo). Cuando empezó con su compañía de juegos, Multiplay, pasaba 43 horas a la semana centrado solo en las finanzas, además de administrar el negocio. Como él dice, “cualquier persona que haya construido un negocio sabe que debes saber de todo, aunque en algunas cosas eres bueno, y en otras no eres tan bueno”.

A medida que el negocio de Craig creció, hacerlo todo y estar en todas partes se volvió cada vez más estresante y poco realista. Fue entonces cuando recurrió a Vistage. Hablar sobre los desafíos que enfrentó le ayudó a encontrar formas de seguir haciendo crecer el negocio sin tener que hacerlo todo.

Cómo convertirte en un líder que no es un héroe

Cuando las empresas están comenzando, este tipo de liderazgo de héroe a menudo es exactamente lo que hace falta: una fuerza omnipresente y ultra enfocada que puede sacar adelante cualquier situación, improvisar en situaciones difíciles y tomar decisiones sin miedo.

Sin embargo, cuando la empresa crece, el liderazgo heroico puede convertirse en tu criptonita. La mayoría de las empresas requieren un tipo diferente de líder para lograr el crecimiento: el líder post-heroico. Y con unos pocos ajustes, puedes volverse menos como Superman y más como Clark Kent.

Haz preguntas

Convertirte en este tipo de líder consiste en enfocarte en el equipo y no en el individuo. Recuerda que no lo estás haciendo solo. Tienes un equipo de personas a tu alrededor con habilidades, ideas y voz propia.

Así que ¿por qué no darles una plataforma para hablar? pide a los miembros del equipo sus opiniones sobre proyectos específicos o dedica un día entero a debatir nuevas ideas. Cuando tengas un problema, ábrelo a todos. Recuerda que tú tomarás la decisión final, pero las respuestas pueden sorprenderte. Este enfoque elevará la moral, mejorará la productividad y promoverá una cultura de apertura basada en ideas.

Delega, pero de verdad

Ponte a prueba y delega. Si la idea de producir algo sin interferir te parece demasiado, pregúntate, ¿qué es lo peor que puede pasar? Empieza con algo pequeño y aumenta gradualmente a procesos o proyectos completos. Como hemos mencionado anteriormente, es crucial que los sistemas sean replicables y consistentes, de modo que permitir que otras personas se hagan cargo y aprendan agregará valor al negocio. Y también te quitará algo de presión para que tengas tiempo de concentrarte en otras cosas.

Un paso cada vez

Este es un poco como uno de esos ejercicios de confianza en los que te dejas caer hacia atrás, esperando que el grupo te recoja. Y lo harán. Planifica horas de trabajo concretas y cuando se acaben, desconecta. No revises los correos electrónicos a las 2 am, no te conectes al trabajo cuando se supone que estás de vacaciones. Hacer pequeños cambios puede marcar una gran diferencia en tus niveles de estrés, así que sé amable contigo mismo.

Los empleados necesitan líderes fuertes e inspiradores, pero no siempre necesitan ser salvados. Como líder, si inspiras a las personas a seguir sin hacerse responsables, ¿qué vale realmente esta inspiración?.

La verdad sobre los superhéroes es que en realidad no lo hacen solos. Detrás de escena, siempre hay un Alfred ayudando a Batman, un Pepper Potts ayudando a Iron Man o un Lois Lane apoyando a Superman. Para que una empresa siga creciendo y adaptándose, se necesita más de una persona que intente hacerlo todo. Se necesita un equipo, cordinado por el tipo de líder que sí comprende el poder de empoderar a otros.

Este artículo se publicó primero en Vistage UK, puedes leer la versión original en inglés aquí.