CEOs de éxito: 3 cosas que hacen y 3 que no hacen

Cuando estaba en la universidad, durante cada competición de atletismo campo a través, no importaba lo lejos llegase, mi entrenador siempre gritaba: “¡No te contentes!” Y yo me frustraba con él. Una vez, después de una carrera, le pregunté si alguna vez me permitiría que me sintiera satisfecho con mi marca.

“No, nunca”, dijo. “Intenta mejorar siempre”.

Este recuerdo se me quedó grabado para toda la vida. El objetivo de los CEOs de éxito es continuar mejorando día tras día y nunca sentirse cómodos con el status quo de su empresa o de ellos mismos.  Los CEO con éxito tienen en común tres cosas que sí hacen y tres que no:

Lo que sí hacen los CEO que tienen éxito

1. Tener a todos en el equipo energizados y comprometidos con el propósito de la empresa,  y permitir que ellos mismos sean el combustible que la mantiene funcionando. Si tú ya tienes claro el propósito, invita a cada empleado, a cada cliente y a cada proveedor a asegurarse de que estás haciendo lo que dijiste que harías. Y crea una valor que sea la estrella polar, esa base de la integridad y la confianza en tu negocio.

2. Alinear al equipo en torno a la estrategia, cultura, organización, resultados y ejecución. Es importante impulsar y empujar siempre a las personas para lograr los objetivos que buscas. Pero debes asegurarte de que los empleados estén equipados con las herramientas, los recursos y el plan correctos para llegar allí. Y siempre asegúrate de que la organización y la cultura estén donde deben estar. Si la cultura no está donde la necesitas, no importa cómo se vea tu empresa desde fuera. No obtendrás los resultados y nunca se ejecutará con precisión real.

3. Escuchar las perspectivas objetivas de tus personas de confianza. Los CEO a veces desarrollan un sesgo de confirmación y buscan “lugares comunes” fáciles para obtener respuestas que validen sus puntos de vista. Evita situaciones en las que escuchas a personas que simplemente te dicen lo que quieres escuchar. Puede hacerte sentir inteligente y que tienes las ideas correctas, pero esta actitud evita que veas dificultades importantes o mejores soluciones. Los buenos CEO escuchan creencias contrarias a las suyas, tanto dentro como fuera de sus empresas, para poder visualizar la situación completa.

Lo que no hacen los CEO que tienen éxito

1. Tolerar, en su empresa, a los directivos que eligen atajos hacia al liderazgo. Y a lo que me refiero, específicamente, es a personas que se preocupan más por su propia credibilidad personal que por lo que la empresa realmente está tratando de conseguir. Cuando las cosas no van bien, algunos ejecutivos elegirán una actitud de: “Bueno, no sé qué está haciendo la empresa, pero mi equipo funciona y muy bien”. Este tipo de actitudes, fomenta una contracultura dentro de las empresa, y puede acabar siendo muy dañina.

2. Permitir excusas. Las excusas engendran fracaso. Al no permitir excusas, te vuelves creativo. Piensa en maneras de gestionar los desafíos y que los objetivos permanezcan. Si empiezas con una lista de excusas, el equipo tirará la toalla la primera vez que encuentren un obstáculo. Si no tienes excusas, puede lograr grandes cosas incluso en tiempos difíciles y en mercados cambiantes.

3. Crear historias imaginadas sobre el rendimiento. Es deshonesto. Y se terminará perdiendo transparencia y respeto cuando la verdad aflore. Tienes que tener una única versión para tu equipo directo, el resto del personal y las partes interesadas … y esa única versión debe ser la verdadera.

Cuanto más trabajo con ejecutivos y más trabajo en mi propio desarrollo como CEO, estas lecciones siguen siendo aplicables. Ser un gran CEO no es algo para lo que alguien pueda nacer ya preparado, porque los desafíos de una empresa, su cultura y sus ciclos económicos cambian, y además cambian constantemente.

Es como una carrera de fondo. Los buenos CEO son conscientes de la salud de su equipo y son conscientes de la posición de su competencia. No temen hacer el trabajo duro. No se dejan contentar. Y siempre intentan mejorar.

Esta artículo se publicó primero en Vistage US, puedes leer la versión original en inglés aquí.